Una historia real en la puerta de mi casa. Ayer, 22 de febrero, a las 12 del mediodía, en el umbral de mi casa en la calle Charcas, un hombre de unos cincuenta años, estaba siendo atendido por un médico muy joven. Dos o tres señoras, estaban atentas a lo que pasaba. Pregunté si podía ayudar en algo y una de las señoras me dijo que el pibe era médico, que el señor se había desmayado porque estaba sin comer desde el día anterior. Una de las señoras le traía una botella de agua mineral y otra le daba de su bolsa de compras dos panes y queso. Fui a comprarle una leche y galletitas y al volver escuché su testimonio, ya repuesto del susto. "Soy de Munro y hoy a la mañana me vine caminando a buscar trabajo a la capital. Tengo cinco hijos, no tengo trabajo y los pibes ya no quieren pedir comida a los vecinos. Por eso me vine dispuesto a todo para llevarles comida. Mi nieto toma la teta, pero mi hija no come. No quiero nada. No quiero que me den plata. Quiero trabajar. Quiero un poco d...
Publicidad/Marketing/creatividad/nuevas tecnologías/viejas herramientas/novedades/noticias y otras cosas del mismo palo.