Estamos en una "galleta". En un quilombo. Esto es un loquero. Enredados.
Cuando la gente no come o come salteado o tiene hambre es incapaz de reflexionar acerca de la política, la sociedad, el humor social o algo por el estilo. No puede. El hambre es doloroso.
En uno de los canales de noticias (C5N) (15/10/2024) se mostraba una "excursión" de pobres al Mercado Central no para comprar más barato sino para buscar entre los deshechos fruta podrida y verdura en mal estado.
No era un hecho aislado. En el conurbano la miseria toca a seres humanos. Hombres, mujeres y chicos.
Una cosa es escribir o describir una escena de extrema pobreza, de indigencia, de hambre, de desesperación y otra es vivirla.
La pregunta que muchos nos hacemos es como en circunstancias como las que describo es posible que las encuestas aún le den al gobierno un apoyo del orden del 40% o aún más.
Otra pregunta es como frente a estos hechos no hay un levantamiento popular en contra del gobierno.
No tengo respuestas a ninguna de las dos preguntas.
Si tengo especulaciones. Pero, no sirven.
Podría especular escribiendo que no hay una oposición que lidere la protesta. O que frente a los fracasos de los gobiernos anteriores no haya posibilidad de que los que están en una situación desesperada se agrupen, organicen y actúen.
Por eso, mi posición es que estamos frente a "una galleta". Unos nudos atados a otros nudos que mientras uno tira de un extremo del hilo otro intenta desenredar tirando del otro.
¿Faltan líderes? Sin dudas faltan.
Las redes sociales son muestrarios de esta galleta.
Es posible que falte comida pero parece ser que lo que sucede en las redes sociales tiene amplificadores.
Es, posiblemente, la gran contradicción del drama loco que estamos viviendo esté representado por el incremento del odio, la violencia, la guerra entre pobres.
Cada vez es más difícil segmentar los problemas en términos de clases sociales. Es, quizás, más fácil entender que las actitudes se diferencian en función a las edades de las personas.
Las redes sociales y el entramado social pone en evidencia el conflicto central: odio y violencia.
No es casualidad que el presidente Milei sea el más fiel representante del odio y la violencia. Y lo que es peor, gran parte de esos sectores que sufren las peores consecuencias de su accionar apoyan ese proceder.
El mundo no tiene un suceder muy diferente. No es casualidad que cada vez más pocas personas acumulen más y más riqueza y eso signifique esclavitud y hambre.
El planeta tiene casi 8 mil millones de personas. Un 20% acumula el 80% de la riqueza, mientras el 80% restante debe distribuirse el 20% restante.
Eso es miseria. Esclavitud. Muerte.
Es que este gran Quilombo puede y debe estallar.
¿Qué significa este presagio? No lo sé.
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