De la serie Comunicación Política (por Marcelo Cosin)
El Manifiesto del introductor de la Economía de Mercado en
La Argentina
Jorge Born III
María O’Donnell (periodista, 44 años, licenciada en Ciencia Política) presentó su libro,
“BORN”, en abril de 2015, al cumplirse justamente 40 años del secuestro de
Jorge y Juan Born, en un operativo
militar realizado por el Grupo Montoneros y en simultáneo con la
apertura de la Feria Internacional del Libro en la Ciudad de Buenos Aires y,
además, en el comienzo del año electoral en que una conjunción de fuerzas
neoliberales y conservadoras intentan la restauración del sistema económico
político que, justamente, Jorge Born introdujo como idea central, justamente en
el tiempo en que fue ejecutado su secuestro.
Jorge Born, en el libro de María O’Donnell, escribe un
manuscrito que le entrega a la autora para que lo inserte en su libro.
Este documento, a mi entender, es un manifiesto
contemporáneo del neoliberalismo que Born introduce como teoría y práctica con
Álvaro Alsogaray en la década del 70, financiando su partido político Nueva
Fuerza y que lleva a su ejecución con Carlos Menem en 1989 a través de Miguel
Roig, un funcionario jubilado de la empresa, que muere cinco días después de
asumir, luego con Néstor Rapanelli, funcionario en actividad de B&B y
finalmente con el mismo Álvaro Alsogaray, María Julia Alsogaray y el equipo de
ambos.
Que en 2015, a los 81 años, Born escriba de su puño y letra
este escrito que reproduzco, es índice de que el operativo Neoliberal no cesa y
mantiene intacto los intereses de un mundo en el que prevalece el dominio de
los poderosos a costa de los sometidos.
Este es el documento: (Página 331 - Born - María O’Donnell -
Editorial Sudamericana - Abril 2015 - 1ª edición de 10.000 ejemplares)
“Una hoja impresa:
Uno de esos miércoles Jorge Born me recibió con un papel en
la mano. Lo extendió. “”Para el libro””, exhortó.
Leí:
La Real Academia Española define fango como “lodo
glutinoso”; es un barro pegadizo, que dificulta caminar. Entraña el peligro, al
cruzarlo, de tropezar o de perder la huella a seguir.
En ese fango hemos caído los argentinos. Varias décadas de
decadencia lo atestiguan. Cada argentino tendrá sus razones para explicar a sus
descendientes el fracaso de su generación. Yo tengo las mías, que se exponen en
este libro. (Nota de MC: ¿este libro es de él o de María ODonnell?). Son
razones bastante conocidas que se repiten en nuestra historia reciente. No son
más que tergiversaciones del famoso cuento de hadas que nos contaban de niños: “Había una vez una tierra de gente feliz.
Esa tierra fue invadida por perversas multinacionales, que la pillaron y se
llevaron sus riquezas. Quedamos, desde entonces, nosotros, los argentinos,
sumidos en la pobreza…”, etc.. (Nota de MC: Nunca fue escrito este cuento
de hadas, y no es un cuento de hadas. En los cuentos de hadas siempre hay un
héroe que salva a la princesa. O hay un monstruo que fue hechizado y con un
beso de la princesa vuelve a su estado original. En este relato de Born la
víctima, el pueblo, quedó sumido en la pobreza y el “malo”, las
multinacionales, jamás se redimieron. Para Born los cuentos de hadas son
relatos para engañar niños inocentes y que además de mentirosos no dejan
moraleja posible).
Este cuento de ricos
malos versus pobres buenos se hizo carne entre nosotros. Continúa Born.
(Nota de MC: Este párrafo de Born es un auténtico concepto ideológico.
Es un cuento, un “relato” diría hoy Longobardi, Nelson Castro o Lanata. Un
“invento” de los intelectuales, los progresistas, los comunistas, los
kirchneristas, para engañar inocentes ciudadanos. Más aún, un cuento de los
“perversos” guerrilleros, que por su afán de dinero exclusivamente, construyó
un sistema de argumentos sólo para estigmatizar a los ricos. Los ricos no son
malos, son los que les dan trabajo a los pobres que deben estar agradecidos por
permitirles vivir.)
Entre esos multinacionales perversos se me ubicó: a mí,
descendiente de Jerónimo Luis de Cabrera, que llegara a estas tierras con Juan
de Garay en 1580.
(Nota de MC: Born sustenta
su derecho a la propiedad, el capital, el poder a su origen: la nobleza por
herencia de los colonizadores. Estas tierras le pertenecen por haberlas
conquistado.)
La pobreza - continúa Born - no es nuestro mal mayor. En la
Argentina no hay ricos ni pobres: hay honestos y deshonestos, trabajadores y
holgazanes. Dios nos ubicó en una zona privilegiada, que convertimos en fango
por acción propia. Nunca hubo invasión de multinacionales, ni de enemigos, que
vinieran a explotarnos. Por lo menos, no desde los tiempos de Juan de Garay. Si
hubo un incremento constante de haraganes y delincuentes favorecidos por
creciente hostigamiento oficial a quienes trabajaban honestamente.
(Nota de MC: Es importante señalar la clara definición de la economía
social con la que Born clasifica a las personas: honestos y deshonestos,
trabajadores y holgazanes. No hay explotadores y explotados, por supuesto. No
hay dominadores y dominados. Esas son clasificaciones del Cuento de Hadas. Todo
plan que Born sostuvo y que por propia declaración a la autora, María
O?Donnell, lo hizo prácticamente a todos los gobiernos civiles y militares
desde 1955 en adelante, estuvo (y está) pensado en esa clasificación. Para Born
si el acaparamiento de capital es honesto no necesariamente produce pobreza.
Las condiciones que determinan esa clasificación son apenas detalles que no
toman en cuenta el “relato”, es decir, la mentira.)
Nuestro problema radica en nuestra enfermedad: el ocio
improductivo que lleva a la corrupción.
(Nota de MC: en el transcurso del libro Born relata su admiración por
la inteligencia de Carlos Menem, aunque revela que no toma en cuenta su
honestidad. En un momento, Menem le pregunta si Born está conforme con las
privatizaciones (María Julia Alsogaray) y Born le responde que por supuesto,
están muy bien, pero le reclama que se hicieron con altos índices de “coimas”.
Menem le responde que si quiere “privatizaciones sin corrupción” es mejor que
se vaya del país. Por supuesto que Born hubiera preferido privatización
“honesta” porque su problema no es conseguir dinero con “coimas”. Le basta el
negocio en sí mismo.)
Nos quedan, no obstante, las reminiscencias de una
democracia que el fango aún no nos arrebató. En mis discusiones con mis
enemigos/amigos montoneros, durante mi cautiverio, algunos comprendieron que
matar empresarios y militares era socavar los cimientos del país, otros
dudaron, pero muchos escucharon.
(Nota de MC: enemigos los que pedían el resarcimiento al pueblo. Amigos
los que se hicieron sus socios. Para Born empresarios y militares es lo mismo.
Los cimientos del país son la explotación y el dominio. Los que dudaron son los
que hoy siguen pensando que el imperialismo sigue existiendo y que las
multinacionales siguen explotando y robando y los que escucharon, por supuesto
son los mismos que no dudaron en seguir la ruta de los dólares que nunca fueron
60 millones de dólares. Esa cifra era la que exigía Jorge Born II, el padre de
Jorge Born III, para pedirle a la dictadura que le permitiera deducirlo de los
impuestos de B&B)
Hoy constato que una creciente mayoría de nuestros
conciudadanos desea trabajar constructivamente y abandonar la cháchara
destructiva. De ahí que surja, en el horizonte, un panorama político que nos
alienta a sonreír y a creer en un futuro promisorio para nuestro país.
Epílogo:
Este final es el apoyo de Born a su nuevo empleado: Mauricio Macri.
Este “paper” que Born le entregó a María O’Donnell para “ este libro”
como si fuera el propio y no el de ella, es un manifiesto del neoliberalismo en
sus propias palabras.
El libro de O’Donnell es un documento bien escrito con vieja
documentación y sin decir toda la verdad. Por ejemplo, no dice acerca de la
verdadera cifra que se pagó. Mucho menos que esos 60 millones de dólares.
El libro de María es importante. No es una apología de Born ni de sus
ideas. Por el contrario. No queda duda de su desdicha, de su ambición, de su
egoísmo, de su deseo inagotable de aprovecharse de los demás. Ya sean sus
empleados, sus súbditos, sus políticos.
Marcelo Cosin - Mayo de 2015 -

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