¿Qué hacer?
Hay un folleto (libro o librito) de Lenin que se titula así: ¿Qué hacer?, escrito en 1901. Lo leí dos veces. Una, hace unos 60 años y otra preparando una clase de Comunicación Política en 2005.
Si me apuran les cuento que me acuerdo de una parte en la que Lenin estimulaba a sus camaradas a no cejar en la propaganda, especialmente en los muros de las fábricas.
Hoy a la mañana, como hago a menudo, anoto en un block de papel amarillo que nunca abandono, las cosas que tengo que hacer, lo que tengo que escribir, los asuntos pendientes, los proyectos y cosas por el estilo.
Hoy escribí a la manera de título " Enero 13 - ¿qué hacer?.
Es cierto que hoy es una fecha especial. Hoy Lucy y yo cumplimos 36 años de novios y no es un eufemismo, ya que nunca nos casamos y la última vez que se lo propuse, me rechazó por hacerlo con falta de romanticismo.
Pero, más allá de eso, ese "qué hacer" me dí cuenta que quería decir algo diferente a una simple pregunta. Ese qué hacer, me parece, implicaba una duda, una decepción, una indecisión, un no saber.
Cuando hablo o escribo de política, sobre todo cuando escribo, tengo necesidad de ir para adelante. Proponer. Provocar. Más de una vez frente a una duda acerca de si me paso de vueltas con lo que diseño, escribo, tomo la decisión de no guardarme nada ni de tener miedo de las consecuencias.
Pero hoy, este "qué hacer" me preocupó.
Me pareció que ocultaba un "no sé qué hacer".
Y es más o menos así. Y lo quiero explicar sencillo.
Tengo la sensación que este gobierno(s) (EEUU, Brasil, México, España, Francia, Alemania y por el estilo), el de Macri, es ganador por impúdico y no punible.
Es decir, amigas y amigos, tengo miedo de que estemos entrampados en una mezcla de equivocaciones, frustraciones y falta de dirigencia.
Eso especialmente.
Cada cosa que se me ocurre es a partir de una soñada y utópica pueblada. Y eso, me parece, no da resultados.
Le pregunté a mi nieto Maxi, avanzado estudiante de historia, tipo culto, leído y jóven, si no había posibilidad, si a nadie se le ocurría una salida por el lado de la lucha armada.
- No abuelo...no...ni se te ocurra. Eso no va más.
Entonces, amigas y amigos, les dejo esta pregunta:
¿Qué hacer?... Y Lenin que aparentemente tenía respuestas, porque para eso escribió el folleto, hasta ahora no encontró la manera de hacerlo posible.
¿Qué hacemos?

Comentarios
Publicar un comentario