"Nos consumimos. El acto de confundir felicidad con consumo"
Lo único que tenemos es tiempo. (y espacios)
Otras especies, usan su tiempo en conseguir alimento, resguardo y defenderse de ataques de sucedáneos.
En la obra de teatro de Mauricio Kartún, Terrenal, Abel es un pastor que haraganea mientras sus ovejas pastan por ahí. Caín, más ambicioso, es agricultor y cosecha morrones.
Abel termina mal. ¿Caín, termina mejor?
En Terrenal, Cain es un "inventor" del capitalismo. Necesita un sistema de pesos y medidas. Aprende a contar para saber cuántos morrones tiene. Y necesita construir un muro para preservar sus riquezas (los morrones) de los que quieren robarles.
Caín tiene más morrones de los que puede consumir. ¿Le sobran morrones? Los acapara. Inventa el capitalismo. Los cuenta. Los capitaliza. Los resguarda. Ese muro que construye para que no le saquen los morrones lo convierte en su propia cárcel.
Abel es libre. Caín está preso.
Una leona sale a cazar en búsqueda de alimentos para sus leoncitos y su león, mientras el macho cuida las crías, que esperan ansiosos los ciervos, pobres, que traerá la madre para sus supervivencias.
Las hormigas son muy laboriosas, casi como las abejas. Consiguen hojitas verdes en el verano, la trasladan al hormiguero y en el invierno pura fiaca. El tiempo de producción se limita a atesorar alimento para cuando el frío no les permita tenerlo.
La cultura, ese invento del homo sapiens, conservo la naturaleza guerrera de otras especies para sobrevivir, pero, además, anexó la idea de la acumulación y la producción.
La revolución industrial terminó con un tipo de esclavitud pero construyo otra peor.
Los esclavos eran propiedad de los amor. Los industriales le compraron a precio vil el tiempo de los trabajadores.
Producto de poderes divinos, dioses poderosos, brujos sacerdotes lectores de rayos, truenos y otros fenómenos naturales, los poderosos de siempre se apoderaron de tierras, bestias y, especialmente del tiempo de los sometidos. Los emperadores, los reyes, los zares sometieron a los más débiles e inventaron la PRODUCCIÓN.
Así, simplificando, surge el feudalismo, nada más y nada menos que el pre capitalismo.
Esta sinopsis es exclusivamente para señalar que - anulando etapas - hoy, la IA la Inteligencia Artificial, no es otra cosa que la continuidad del Feudalismo, el Capitalismo, el Neoliberalismo.
La IA se apropia del deseo de las personas. La IA acumula la posible acumulación de datos que son propiedad de uno mismo para transferirlas a los nevos grandes poderosos: Google, Meta, Microsoft, Amazón, Mercado Libre, etc.
Miles de años para apropiarse del tiempo de los humanos y humanas.
Lo único que tienen: tiempo.
Hay más, pero cada vez se lee menos. Cualquier cosa pidan más información a las plataformas de Inteligencia Artificial.
Es más práctico.
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