De la serie Comunicación Política.
La única verdad es la actualidad.
Marcelo Cosin.
No es un título para corregir a Perón. O a Aristóteles.
Es una aseveración para intentar que tomemos conciencia de como las noticias de cada día tapan la miseria de una realidad profunda.
La desaparición de Santiago Maldonado y posiblemente una trágica víctima de la violencia del Estado, nos llevará días, marchas y una semana después, desaparecerá, de los medios.
El asesinato de Anahí, es banalizado por los canales de noticias que están más interesados en encontrar detalles escabrosos que inflen la audiencia hasta que otros femicidio lo reemplace.
La libertad de Milagro Sala, amparado nada más y nada menos por la CDHI está en tercer plano justamente por la actualidad.
Obvio es que las declaraciones de Esteban Bulllrich acerca de poner preso un pibe por día ayuda a que su difusión le quite algunos votos, aunque, seguramente pocos reconocerán que para mucha gente esa frase no estuvo tan mal. Piensen en la teoría del No Ingeniero Blumberg.
Aparece Macri llamando pendeja a María Eugenia Vidal y alabándola porque en Boca (sí, en Boca Juniors, Club de Fútbol) los tuvo “cagando” a los que se sublevaban a Mauricio.
Y como siempre Mirtha, Susana, Tinelli y Rial ocupan más espacio que los que escriben o hablan sobre el calentamiento global, el hambre de 1000 millones de pibes en el mundo, o simplemente del drama de las guardias en los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
La serie interminable de publicidad electoral, vacía de contenido y sin eficiencia alguna, también tapa la realidad. Inclusive la realidad de las elecciones mismas. Pone de relieve que las sonrisas estúpidas de los candidatos no son las que harán un ápice de bienestar al pueblo.
La actualidad es una mano de pintura que tapa la realidad.
Es imposible, pero no voy a dejar de proponer, un boicot absoluto a los medios gráficos, radiales y audiovisuales para que nos dejen de invadir con actualidad que sólo les interesa para ganar la primicia, las pautas, el rating o una fama efímera.
Por supuesto que apoyo y participo de las manifestaciones solidarias para la aparición con vida de Maldonado, la libertad de Milagro, la marcha por Anahí e inclusive recordarles a todos que “No te olvides de Cabezas”.
No hay solución sin un cambio profundo.
Nuestros hijos y nietos están presos de este mundo dominado por el poder autoritario.
Y solución y cambio profundo siempre se llamó de una sola manera: revolución.
Claro que a esta altura del texto algunos se reirán, otros dejarán de leer y muchos se burlarán.
Pero a determinada altura de la vida quiero decir que una bala que interesó un pulmón no se soluciona con una “curita”.
Vivimos en un estado de confusión que no nos permite darse cuenta de que no hay futuro sin cambio en serio. Totalmente diferente al Cambiemos que demostró no ser otra cosa que un Conservemos, Atrasemos o como pasa con los slogans son simples construcciones que significan todo lo contrario a lo que dicen.
Mientras tanto, la única verdad es la realidad. Por eso, el domingo yo y muchos votaremos por la oposición a este gobierno que ahora, inclusive, es “desaparecedor” de militantes.
Cuando pase el domingo, Macri y sus segundones seguirán haciendo lo que quieran y entonces una vez más volveremos a proclamar que la única solución es un cambio profundo.
En toda la historia del mundo, un cambio profundo, se llamó Revolución.
Salute.

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